El proyecto plantea un conjunto residencial Senior Living compuesto por 250 viviendas, con sótano destinado a aparcamientos y trasteros, así como amplias zonas ajardinadas, espacios comunes y piscina.
La ordenación se desarrolla mediante varias agrupaciones edificatorias orientadas principalmente hacia el sur, con el objetivo de optimizar las condiciones de soleamiento, controlar la exposición solar excesiva y potenciar las vistas del conjunto.
Las zonas libres se conciben como espacios de relación y bienestar, integrando piscinas, áreas comunes y extensas zonas verdes que favorecen la calidad ambiental y el uso comunitario del residencial.